La seducción con el Dirty Talking

Descubre una nueva forma de excitar: el Dirty Talking     

Existen muchas formas de seducir, de hacer que un hombre o una mujer caigan rendidos a los pies de la otra persona. Una de las más conocidas –aunque no por su nombre, claro está- es el Dirty Talking.

Edmundo G. Llaca, afirmaba que “ningún hombre, por mucha experiencia o erudición que tenga, podrá jamás superar en capacidad de seducción a la mujer, que adquiere esta habilidad de forma innata”. Es cierto que si hay algo que destaca en las mujeres es ese aura de erotismo, de sexappeal que disponen de una forma innata, algo que los hombres también quieren conseguir.

El Dirty Talking

Por eso, para todos aquellos hombres que quieren aprender nuevas técnicas de seducción, les traemos, de forma explicada y detallada para que no se pierdan, el conocido Dirty Talking o “Háblame sucio”.

¿En qué consiste el Dirty Talking?

Si hay algo que vuelve completamente locas a las mujeres es que les hablen de forma sexy. No de esa forma “zalamera” que las aturulla emocionalmente, sino de una en la que, sin tapujos, se les diga lo altamente sexuales que son. El caso es que les encanta que se les diga las cosas de forma sexy, seductoras y sugerentes.

Para ellas, una parte esencial del juego –sí del que hay previo al sexo- es la provocación, la seducción y el conseguir que alguien pierda la cabeza completamente por ellas a un nivel casi estratosférico. Y la idea es que si les gusta hacerlo, ¿cómo no les va a gustar que se lo hagan?

Para los hombres, es mucho más excitante el “aquí te pillo, aquí te mato” –aunque no siempre, es cierto-. Sin embargo es más común que el hombre no tenga ningún tipo de atractivo cuando intenta seducir a la mujer con las típicas frases “la de rojo que te la cojo” o “como me entere yo que ese culito pasa hambre…”, ahí pierde todo el encanto que pueda haber para una mujer.

¿Cómo hacer Dirty Talking?

La idea principal del Dirty Talking es que hay que provocar pero sin tocar, sin besar, sin nada. Todo debe hacerse de forma verbal y que sea esto lo que consiga que se acabe en la cama pero sin la cama sea el principal activo de la seducción.

Lo mejor para este tipo de seducción es que las palabras que uséis, aunque guarrunas, deben ser dulces, nobles y halagadoras. La maña y el ingenio son parte esencial del Dirty Talking. Además, de quedar como unos buenos amantes, el Dirty Talking es una de las mejores armas para disfrutar de los mejores momentos en la cama.

Para que podáis poner en funcionamiento esta técnica de la mejor manera, deberéis hacer sexo pero en la oreja. No, no decimos que metáis la polla por ahí, pero sí que todo momentazo sexual empieza por los oído. ¡Regalad los oído! Es lo que más funciona, lo creáis o no.

3 trucos para realizar Dirty Talking

El momento perfecto

El momento perfecto para hacer Dirty Talking es cuando menos se lo espera la mujer ya que esto la sorprenderá tanto que se dejará llevar. Muchas veces, es muy preferible atraparla de espaldas, cuando no te pueda ver ni tocar. Con esto, se agudizará mucho más el oído propiciando así la excitación.

Acompaña las palabras con caricias

Seducir puede hacerse de muchas formas y si bien es cierto que las palabras son la máxima, las caricias, los besos suaves y los suspiros pueden ser una manera perfecta para acompañar tus palabras. Sin embargo, nunca dejes que sea ella la que te toque. Debes hacerla estremecer de pies a cabeza.

Hazte de rogar

Lo importante es que apenas haya roce entre vosotros. Esto, aunque no lo creas, es muy importante ya que conseguirá que ella se vuelva loca y sea ella la que quiera agilizar las cosas para acabar en la cama. Sin embargo, puedes darle pequeños besos alrededor de los labios, el cuello y las mejillas. Suaves, sin mayor intención que ponerla nerviosa y excitarla.

Ya ves que hay muchas formas de hacer preliminares y que no todas ellas implican obligatoriamente el roce, el toque o desnudarse rápidamente. Por ello, el Dirty Talking es la mejor opción para hacer las cosas de forma diferente.

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